Una vez que comienzas a pensar en tu futuro, es importante que hagas una evaluación de tu persona. Tu personalidad, intereses y habilidades son factores que influyen en lo que podrías querer hacer en el futuro. Dedicar cierto tiempo a evaluar estos rasgos ahora te ayudará más adelante a cuando sea momento de elegir una carrera.
Tus rasgos personales son factores significativos que te ayudarán a determinar la carrera que es mejor para ti. Por ejemplo: ¿Eres tímido o extrovertido, paciente o impulsivo, te gusta trabajar con niños, con el público o con animales? Las respuestas a estas preguntas pueden ayudarte a descubrir una carrera en la que puedes sobresalir.
La evaluación de tus intereses y habilidades también te ayudará a descubrir lo que es mejor para ti. ¿Te gusta leer o practicar deportes? ¿Eres un genio en la computadora? ¿Qué te hace feliz? Por ejemplo, si te aburre leer, probablemente también te parecerá aburrido trabajar con documentación y publicaciones. Asimismo, si no eres bueno para el dibujo mecánico o para las matemáticas, un trabajo como arquitecto podría ser frustrante.
Éstos son ejemplos básicos, pero es importante pensar en ello detenidamente antes de decidirte por una carrera. |